Todos los eventos olímpicos deberían incluir un participante escogido al azar de entre la grada, sin posibilidad de negarse y que si pierde, se le sacrifica en honor a Zeus.
He dicho.
He dicho.
Esto sería muy bueno, sobretodo si obligáramos a todos nuestros políticos a sentarse ahí, con suerte y nos deshacemos de...